La capital mundial de los osos polares está en Canadá

Posted in Datos curiosos

En la provincia canadiense de Manitoba se encuentra una pequeña ciudad al oeste de la bahía de Hudson, en el estuario del río Churchill con el cual comparte su nombre.

Churchill es una ciudad con algunos datos históricos curiosos e interesantes. Uno de ellos es su nombre, debido a un antepasado del que sería famoso primer ministro británico Winston Churchill, John Churchill, primer duque de Marlborough que vivió en el siglo XVII.

Oso polar de canadaPero Churchill es famoso porque su principal interés y fuente de riqueza es debida a la fauna salvaje del lugar. Las autoridades locales de Churchill, con el desarrollo del turismo naturalista han nombrado a su ciudad como la Capital Mundial de los Osos Polares.

Esto es debido a que en Churchill los osos polares campan a sus anchas, y desde inicios de los meses de octubre de cada año, grupos de estos osos llegan a los alrededores de la Bahía de Hudson coincidiendo con la congelación de la superficie del lago. Cuando sus aguas se congelan y son transitables, los osos se acercan por Churchill para cazar su alimento favorito: las focas oceladas, que también pueblan la zona.

Asi, es muy fácil avistar a los osos polares en las zonas aledañas de la localidad, y no solamente eso, no es raro que algunos ejemplares se adentren por las calles de la localidad.

Animales carnívoros, de entre 350 y 680 kilos, o machos adultos que si son excepcionalmente grandes pueden acercarse a una tonelada de peso, no son precisamente algo que pueda pasarse por alto en una ciudad. Así, los visitantes reciben instrucciones precisas de los habitantes de Churchill (que reciben formación desde la escuela primaria) acerca de cómo reaccionar cuando se encuentren en presencia de uno de estos plantígrados.

La ciudad dispone de trampas para osos (trampas no mortales) para atrapar en la medida de lo posible a los animales que se dirijan a la ciudad, y cuando los atrapan los trasladan a un centro desde el cual los devuelven a zonas donde no sean peligrosos… de un modo muy elegante: mediante un cómodo paseo colgados de un helicóptero.

La ciudad, como dijimos, vive fundamentalmente del turismo de la naturaleza. Los turistas no la visitan por su agradable temperatura, entre 12ºC en verano y heladores -27ºC en invierno; visitan Churchill fundamentalmente en temporada de avistamento de sus más de 1200 osos polares, además de por la presencia de unas 3000 ballenas beluga, incontables focas oceladas, unas 200 especies de aves y avistamiento de maravillosas auroras boreales desde agosto a septiembre.

 

Los visitantes pueden alquilar los conocidos vehículos Thundra Buggy para realizar avistamientos y safaris fotográficos en excursiones organizadas. Y también pueden disfrutar de las gélidas noches en los campos de hielos en los Thundra Lodge, caravanas motorizadas especiales con todas las comodidades sobre ruedas.

Por último hay un dato extremadamente curioso: por norma los vehículos en Churchill no se cierran, por dos motivos: uno, para que cualquiera pueda protegerse dentro del ataque de un oso. Y dos, porque Churchill no tiene conexión por carretera con el resto del mundo…

…Así que nadie irá muy lejos si roba tu carro en Churchill 🙂

ARRIBA