No en Canadá. Cosas que no se hacen allí.

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No, nada de dar dos besos de saludo.

Ni uno, ni tres. Allí si besas a alguien que sea porque quieres «algo más» porque si no te vas a ver en una situación embarazosa (o te dan una bofetada, o te siguen besando con «intenciones»). En Canadá saluda dando la mano, a hombres y a mujeres. Si hay algo de confianza una ligera palmada en la espalda. Y si hubiera valor, un beso en la mejilla insinuado en el aire y sin ruido.

No, nada de ir hecho un orco de Mordor.

Alli la gente sonríe. Siempre. Y son amables y dispuestos con el conocido y el desconocido, siempre. Olvídate de la fea costumbre de no decir «por favor», «gracias», «buenos días». Nada de ir mirando al suelo con el entrecejo horizontal. Y eso incluye que trates así de amable a quien te atiende en el bar, quien te cobra en el supermercado y quien te encuentres en el ascensor.

No, la propina no es opcional.

Cuando recibes un servicio personalizado, vas a un restaurante o tomas una cerveza, la propina es entre un 7% y un 15% del precio de lo consumido. No quieras que la eterna sonrisa canadiense se convierta en el orco de Mordor. Así que tenlo previsto en tu presupuesto.

No, nada de «te lo digo muy clarito».

En otros países, y los latinos lo valoramos mucho, se acostumbra a insultar bien clarito a la cara. Al feo, feo. A la insoportable, insoportable. A quien te molesta… etc.

En Canadá olvídate de eso. Mide las palabras con las que te diriges a los demás, y acostúmbrate a irte por las ramas y ser diplomático. Si a tu chica canadiense empiezan a sobrarle unas lorzas de embutido porcino por la camiseta, dile que «ahora hacen unas tallas taaan pequeñas en ropa» y sonríele angelicalmente o podrás tener un canadiense disgusto.

No, nada de sobremesa.

Uno de los principales placeres de comer con alguien es ese ratito de charla después del postre, revolviendo con la cucharilla los posos del café o haciendo cachitos la servilleta de papel mientras criticas a la vecina, a la amiga común o al jefe entre los más venenosos comentarios. Como latino ooooolvídate hijito de eso. En Canadá acabas de comer y ya estás pidiendo la cuenta. Y si no lo haces tú un (amable y sonriente) camarero te preguntará si puedes abandonar la mesa ya.

Así que  si vas a Canadá, apúntate estas pequeñas cosas que NO debes hacer.

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